Geografía
El archipiélago japonés esta situado frente a la costa oriental del continente asiático, forma un estrecho arco de 3.800 Km. de longitud, extendiéndose desde el paralelo 20+ 25’ al 45+ 33’ de latitud norte. La superficie total de Japón es de 377. 815 Km. cuadrados, ligera mente superior a la del Reino Unido, pero sólo una novena parte de la extensión de la
India y veinticinco veces menor que la de los
Estados Unidos, lo que representa menos de un 0,3 % de la superficie total de
la tierra.
El archipiélago está formado por cuatro islas principales: Honshu, Hokkaido, Kyushu y Shikoku (de mayor a menor), una serie de cadenas de islas y unas 3900 islas menores. Honshu representa, más o menos, el 60 % de la superficie total.
Las islas japonesas forman parte de la gran cadena de montañas que se extienden desde el Sudeste asiático hasta Alaska. Por un lado, ésto ha dotado a Japón de una costa alargada y rocosa con muchos puertos pequeños pero excelentes. Por otro lado, se han formado gran cantidad de zonas montañosas con numerosos valles, ríos que fluyen velozmente y lagos de aguas cristalinas. Las montañas constituyen el 71% de la superficie total de Japón, según un estudio adelantado en 1972, por el Instituto de Estudios Geográficos del Ministerio de la
construcción.
Más de 532 de estas montañas tienen una altitud superior a los 2000 metros. La más alta es el Monte Fuji, cuyo cono perfecto se eleva a unos 3.776 metros. Aunque no se han producido erupciones en él desde 1707, el monte Fuji está clasificado como uno de los 77
volcanes activos del Japón. Estos proporciona al país unas de sus diversiones más placenteras: las
fuentes termales, que alimentan numerosas estaciones de aguas termales atraen a millones de japoneses de vacaciones en busca de descanso y esparcimiento. Junto a esta actividad volcánica, Japón se ve sometido a movimientos sísmicos y a algunos
terremotos ocasionales.
La complejidad de la
topografía de Japón proporciona a la
tierra un gran belleza y escenario de dramáticos contrastes: lagos formados por aguas del deshielo en medio de las montañas; gargantas rocosas y ríos turbulentos; picos graciosos y graciosas cascadas. Todos estos
accidentes topográficos constituyen una fuente de inspiración y deleite tanto para los japoneses como para los visitantes extranjeros.
Clima
Las islas del Japón están situadas en la zona templada y constituyen el extremo nororiental de la región de los monzones que se extiende desde Japón hasta la India, pasando por la Península de Corea,
China y el Sudeste Asiático. El clima es generalmente suave aunque varía constantemente de una región a otra, debido en gran parte a las corrientes de
aire continental del noroeste, que dominan en el periodo estival.
Hay cuatro estaciones claramente diferenciadas en la mayor parte de Japón. El verano, que es cálido y húmedo, comienza a mediados del mes de julio y está precedido por una estación de lluvias que suelen durar un mes, excepto en Hokkaido, la isla más septentrional de entre las más importantes y en la que no existe esta estación de lluvias. Los inviernos suelen ser suaves en la costa del pacífico, con muchos días soleados, mientras que la costa del mar de Japón tiende a estar cubierta de nubes.
La primavera y el otoño son las mejores estaciones del año, con días suaves y sol brillante en todo el país, aunque septiembre trae consigo tifones capaces de azotar el interior con sus lluvias torrenciales y fuertes vientos. Las lluvias son abundantes, variando entre los 1000 y los 2500 milímetros anuales.
Tokio, la
capital de Japón, disfruta de inviernos relativamente moderados con un bajo índice de humedad y nevadas ocasionales, que contrastan con las elevadas temperaturas y humedad de los meses veraniegos. La combinación formada por abundantes lluvias y clima templado en la mayor parte del archipiélago origina bosques frondosos y una rica vegetación que cubre todas las campiñas. La compleja topografía japonesa representa un contraste con su relativamente benigno clima.
Vida de los japoneses en la antigüedad
La vida japonesa en la edad Arcaica era la propia de una
sociedad primitiva, es decir, una colectividad en la cual no existía claramente una
estructura de clase o de
poder. Sin embargo, la expresión "edad primitiva" se aplica libremente al periodo que comienza en la edad prehistórica –hace unos 300.000 años, cuando el archipiélago japonés estuvo geográficamente separado del continente surasiático- hasta la creación del
Estado Imperial, hacia el Siglo VI D. C..
Hace unos 10.00 años, los habitantes del Japón abandonaron sus viviendas en cuevas y se establecieron en casas toscamente cubiertas con tejados, conocidas como "tate-anajukio" (viviendas foso), soportadas por pilares, construidas sobre cavidades en el
suelo. Estos hombres primitivos vivían de la
pesca y de la caza, o lo que se puede llamar "una economía de acopio de
alimentos".
La separación geográfica del archipiélago japonés fue uno de los factores que impidió que durante mucho
tiempo la
cultura japonesa se desarrollase más allá de la etapa neolítica. Entre los Siglos III Y II A. C., una cultura de origen chino, que ya poseía una cultura del metal altamente desarrollada llegó al Japón.
La cultura durante la cuál se utilizaron lo utensilios de metal, se llama Yayoi, distinguiéndose de la anterior cultura Jômon. Otra
característica del periodo Yayoi, fue la aparición de utensilios de
madera tales como cucharones, martillos, arados y morteros. Los artículos de bronce incluían espadas, lanzas y dôtaku, o sea objetos en forma de campana cilíndrica con lados y rebordes planos, empleados para rituales.
La fundación del país (710 a. J. C.)
La historia antigua del Japón se mezcla con la
mitología. Al igual que el resto de las naciones, Japón está orgulloso de su larga historia, ilustrada por la mitología y por los descubrimientos arqueológicos. El país no fue unificado en un Estado antes del siglo cuarto, durante el cuál se estableció la dinastía Yamato.
Religión
El sintoísmo era la religión principal. Es una religión propia de Japón, cuyo origen y fundador se desconocen. Se caracteriza por el
respeto hacia la
naturaleza, los antepasados y los héroes nacionales. La creencia en la divinidad del emperador sería en aquel entonces una de sus principales características. Los dos santuarios más antiguos que se construirían, se dice que en la época de la mitología de los dioses, son el santuario de Ise y el santuario de Izumo Taisha, cerca de matsue.
Durante el Siglo sexto el
Budismo importado de Corea y de China se extendería por el país ejerciendo una importante influencia en todos los ámbitos. Durante los siguientes siglos, el budismo desempeñaría un importante
papel en la creación de la cultura única del Japón.
A
principios del siglo séptimo, el regente Shotoku Taishi llevaría a cabo reformas
políticas y establecería un gobierno constitucional. Además, contribuiría a desarrollar la cultura de la
educación. Este príncipe, de ardiente devoción por el budismo, hizo construir numerosos templos, siendo el más importante el templo Horyuji, considerado como el edificio de manera más antiguo del mundo.